Ha nacido un nuevo poeta en el Levante Almeriense, o mejor dicho, se ha dado a conocer: Diego Jerez.
La Editorial "Biblioteca CYH" presentó su libro en Toledo, en la Casa de la Cultura el 28 del pasado mes con una gran aceptación.
Como escribe su editor: "Cuando un joven poeta vuelve a los clásicos, su obra parte con un efecto nultiplicador de saber desmarcarse de las modas y de mostrar que quienes están destinados a dejar una huella profunda en nuestra lírica - y Diego Jerez lo está- no necesitan ejercer de enfant terrible.
El lector irá comprobando, página a página, que este joven lírico rinde, sin el menor complejo, homenaje a los maestros del endecasílabo, seguro de que poema a poema irá encontrando su voz personal.
Sin embargo el poeta no se constriñe de manera inflexible a la métrica sino que, en algún caso aislado, cuando parece que el verso y la estrofa dicen lo que el poeta quiere decir sin traicionar el ritmo, no se dedica a corregir forzadamente.
cuando un verso tiene doce sílabas. Me parece bien.
Estamos sin duda ante un poeta con gran capacidad de crear imágenes de intensa polisemia.
Diego Jerez es, además, muy hábil en la construcción del poema como muestra en el que nos regala dialogado.
Quizá debería haber empezado por decir que no llame a engaño lo que señalo como excelencia formal. Diego Jerez no es un prestidigitador sino que, asentado con firmeza en el marco de los maestros, alza una voz crítica que es a veces clamor y otras sarcasmo.
Toca ahora al lector sacar sus propias conclusiones."
Diego empezó a escribir poesía a los quince años, animado por Don Baltasar, su profesor del colegio de Mojácar.. ahora también está trabajando en cuentos y novelas.
Vive ev Vera y a sus 30 años compagina el trabajo de comercial en la empresa familiar con esta afición, que ya ha llegado a ser más que eso.
Es un enamorado de los clásicos y le encanta leer a Quevedo, Machado, Villamediana, Miguel Hernández...
De Lorca le entusiama su libro "Sonetos del amor oscuro" que le parece de muchamás altura que sus otras composiciones que define como demasiado folclóricas.
De Sabina comenta que es un gran admirador suyo como cvantante, pero que cuando le quitas la música sus poemas se quedan algo cojos.
Este precioso libro de poesía que, a parte del buen hacer técnico, que destaca el editor, tiene en sus líneas una enorme sensibilidad toca temas muy diversos, pero desde una perspectivas espiritual intensa que entusiasmará a los lectores.
"El paso Herido" que así se llama la obra está dedicada a Ana Segura, que fue su novia hasta que falleció en plena juventud.
Este hecho ha marcado profundamente, como se denota en este libro, la visión del mundo del autor y su misma poesía.
Sin caer en la banalidad y el llanto fácil, Diego, asume con trsiteza salida del corazón y sentimiento trágico la profundidad de la existencia y de otros valores naturales: el amor, la amistad,...
Su poesía es, no solamente muy inteligible, sino que llega además muy adentro por lo que creemos que se va a abrir paso fácilmente dentro del público que aprecia el verso.
Así pues felicitamos a este nuevo autor y le animamos a seguir por el camino que ha emprendido, que aunque no es nada sencillo en estos tiempos, siempre hay hueco para la persona que se toma tan en serio su afición y la lleva adelante su propósito con tanto estilo y belleza.
El paso herido
Las tardes se dilatan en mis ojos,
como un tropel de fúnebres albores,
y riegan mis pupilas los sudores
de sal del alma triste y sus despojos.
Y voy juntando penas a manojos,
atento siempre y justo a mis labores,
aprendo a persistir en mis errores,
burlado por la vida y sus antojos.
Así, mi paso busca, en el camino,
la piedra más aguda y descarnada
al pie que es pretendido por la arista.
Y nunca elude heridas mi destino,
que a fuerza de sangrar tengo manchada
la senda siempre en púrpura amatista
A ti, mujer
A ti, mujer, que empiezas y te acabas
en una sola noche, en unas horas,
y sin nombre te entregas, y sin trabas,
hasta el beso de luz de las auroras.
Ati, por cuya piel desconocida
me empapo de perfume y de tabaco,
y me arrastro a tu boca sacudida,
que es un ebrio clavel afrodisiaco.
Ati, mujer de muslos palpitantes,
o de enérgicos pechos sudorosos
donde, ciegos de sangre tus amantes,
se amamantan febriles y nervoosos.
Ati, mujer, que me hundes el aliento
en la garganta, mujer en que me hundo
y me levanta en los brazos del viento
de su cuerpo ondulante y moribundo.
A ti ,mujer, te escribo y te describo
con ansia, desd aquella noche inquieta,
porque, en aras del sexo compulsivo,
aliviaste la angustia del poeta.