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Un grupo de amigos de Encamp (Andorra) pertenecientes a la Asociación de Hermanamiento con Mojácar vino a visitar a su ciudad hermana coincidiendo con la celebración de las Fiestas de Moros y Cristianos, como ya habían hecho otros años.
Con la particularidad de que con la renovación que va habiendo entre los miembros de la Asociación con el paso del tiempo, de este grupo la mayoría no conocían Mojácar. Era su primera ocasión de disfrutar de la fiesta.
Y así lo hicieron y ¡de qué manera! No sólo asistieron a todos los actos y visitaron todas las cábilas y cuarteles, sino que también participaron en el desfile como muestran las fotos.
Presidían la comitiva, por la Asociación, la nueva presidenta Carmen Jordana y en representación del Ayuntamiento de Encamp estuvieron dos concejales, el de Servicios Juan Carlos Romera y la de deportes Elisabet Pirot.
El viernes tras asistir a la inauguración de la exposición de pinturas sobre las Fiestas de Moros y Cristianos de Terry Pritchard en el Centro de Arte del Castillo, presenciaron el Pregón de las Fiestas en la Plaza Nueva con el consabido recorrido posterior por cábilas y cuarteles hasta altas de la madrugada.
El sábado el Ayuntamiento y la Asociación mojaquera ofrecieron a los distinguidos invitados una comida de hermandad en los salones del Hotel El Puntazo. Tras la comida, palabras de la Alcaldesa, Rosa Mº Cano, de la presidenta de la Asociación de Mojácar, María Córcoles, de la concejala de Deportes Elisabet Pirot y de la presidenta andorrana Carmen Jordana a las que siguieron intercambio de obsequios. El acto transcurrió en un ambiente entrañable de amistad y emoción.
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Estuvieron presentes en el desembarco disfrutando de los caballos y la pólvora de los arcabuces, que llenó de color y ruido este acto de la fiesta.
Y, por supuesto, también participaron en el desfile, aguantando como todos los demás el peso de los vistosos trajes y moviéndose al compás de las marchas que entonaban las bandas en su recorrido desde la Plaza Nueva hasta la Fuente.
Según sus palabras fue grande el entusiasmo y la emoción que despertó en ellos este acto que cierra los festejos y comentaron que se sintieron auténticos moros en la cábila que los acogió y que fue la que se encargó de ofrecerles la cena de despedida el mismo domingo por la noche, tras unas jornadas agotadoras.
Un acto más que aumenta la confraternidad y el espiritu de colaboración de estos dos pueblos hermanos.
Por las dos partes, el día de la despedida se hicieron votos para que las actuaciones no cesen y el espíritu de hermandad continue fortaleciéndose con el tiempo. Hay que hacer notar que este año se cumplían quince años de la firma protocolaria de hermanamiento entre ambas asociaciones.
Recordamos en estas líneas que este mismo invierno un autobús de niños mojaqueros y miembros de la Asociación visitaron Encamp y disfrutaron de la nieve en aquellos preciosos parajes: los más jóvenes esquiando y los mayores con excursiones y visitas.
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